Aunque en sus inicios se estableció en 90.000 hectareas de parque, más tarde en 1974 en el gobierno de Carlos Andrés Pérez se le anexan otros 17.800 hectareas, resultando un área total de 107.800 hectareas, actual área geográfica del parque.

Fue creado con la finalidad de preservar los ecosistemas de selva nublada y los ambientes estuarinos y marino-costeros de la Cordillera de la Costa, amenazada por las quemas y las actividades agropecuarias, así como proteger su biodiversidad y la preservación de aquellas especies endémicas, raras, vulnerables o en peligro de extinción. También protege importantes recursos hídricos que abastecen de agua a las poblaciones cercanas y es un espacio para la investigación, recreación y educación ambiental. Por ello los esfuerzos del científico Henri Pittier para la creación del Parque.

Desde hace años el parque ha sido protegida por el Instituto Nacional de Parques de Venezuela (INPARQUES), el cual asume una política sistemática de conservación y preservación de los recursos naturales del parque.

En el parque habitan al menos 582 especies de aves, que significa al menos 43% de las especies de aves de Venezuela y el 6% de la avifauna mundial. Registra una densidad de 5,4 especies por 10 km², una de las más altas del mundo.

El Paso Portachuelo es una importante puerta de entrada para más de 79 especies de aves migratorias del hemisferio norte.

Entre los géneros de aves más representativos se encuentran: el halcón peregrino, la golondrina, el águila arpía, el águila solitaria, la polla de Wetmore, el paují copete de piedra, la guacharaca, el sorocuá acorallado, el guacamayo verde y el cardenalito, sólo por citar algunos ejemplos.

Se han contabilizado 140 especies de mamíferos, que representa el 47% de la fauna de mamíferos en Venezuela. Los grupos más grandes lo representan los murcielagos, seguidos por los roedores y los carnívoros, entre ellos se destacan la danta, el báquiro, el perezoso, el oso melero, el mono araguato, el perro de agua, el cunaguaro, el puma, el venado caramerudo, el picure, la lapa y la rata acuática.

Entre los reptiles se han contabilizado 97 especies y 38 de anfibios, de ambas clases de animales se destacan el caimán de la costa localizado en la desembocadura del río San Miguel, tortugas marinas, la cascabel y distintas especies de sapos y ranas de las selvas tropicales.

Se estima que habitan más de un millón de especies de insectos, ya que nunca se ha logrado contabilizar la totalidad de especies de insectos existentes en el parque.

Peligro de Extinción de Especies:

En los últimos años las poblaciones de muchas de las especies que habitan en el parque se han visto reducidas, algunas extintas o prácticamente extintas.

Se han clasificado tres grados de amenaza en el parque, en cuanto al peligro de extinción de la especie:

En el Grado de Menor riesgo se distingue el puma, especie considerada como casi amenazada en el mundo

En el Grado de Vulnerable se encuentran especies como el jaguar, la danta, el guacamayo verde, entre otras

En el Grado de en Peligro se encuentra el mono araña del norte, el paují copete de piedra, el caimán de la costa, la tortuga blanca, entre otros