El parque posee una gran diversidad biológica y pertenece al “hotspot” de los Andes Tropicales. La formación vegetal más estudiada es el bosque nublado en el que se han reportado hasta 150 especies diferentes de árboles en un área de 0,25 hectareas, y donde el “niño” o cucharón es la especie de árbol más representativa. En el parque se han reportado unas 140 especies de mamíferos, 580 de aves, 97 de reptiles y 38 de anfibios.

Se estima que el número de insectos supera el millón de especies. Entre las especies animales amenazadas se encuentran aves como la polla de Wetmore, el jilguero cara amarilla y el cardenalito, mamíferos como el mono araña del norte, el zorro perro y la danta, así como el caimán de la costa, el sapito rayado y el escarabajo Hércules. Varias especies de aves y mamíferos son emblemáticas del parque: el sorocuá, la granicera hermosa, el águila arpía, el puma, el yaguar y el mono araguato.

El Cardenalito (Spinus cucullata)

Araguato (Alouatta Palliata)

Caiman de la Costa (Crocodylus acutus)

Jaguar (Panthera onca)

 

La Sociedad Audobon de Venezuela lleva más de 10 años estudiando las migraciones de aves por el Paso Portachuelo. En el sector Rancho Grande de la vía hacia Ocumare esta la Estación Biológica Dr. Alberto Fernández Yépez, administrada por la Universidad Central de Venezuela, donde desde hace años se apoyan diversos estudios de los recursos naturales del parque.